martes, 20 de noviembre de 2007

Una meditación en el amor

«¡Procuraré hacer felices a todos los seres sintientes!»En su Guía de las obras del Bodhisatva, Shantideva enseña la manera de realizar la práctica de dar con las siguientes palabras:«Con el fin de beneficiar a todos los seres sintientes, transforma tu cuerpo en una joya que colma todos los deseos.» Comenzamos pensando de este modo:¡Que mi karma virtuoso madure en todos los seres sintientes y que, gracias a ello, puedan alcanzar la felicidad temporal y última!Imaginamos que nuestro cuerpo se transforma en una preciosa joya que es capaz de colmar todos los deseos, de la cual emanan rayos de luz que iluminan los seis reinos de la existencia cíclica. Estos rayos purifican los diversos lugares de los seis reinos y otorgan a los seres que en ellos habitan todo lo que desean.Los seres de los infiernos calientes disfrutan de una lluvia refrescante y los que moran en los infiernos fríos gozan del calor del sol; los espíritus ávidos reciben alimento y bebida; los animales adquieren sabiduría; los humanos ven colmados todos sus deseos y necesidades; los semidioses consiguen paz y satisfacción; y los dioses obtienen libertad.Llegamos a la convicción de que todos los seres sintientes quedan totalmente satisfechos y experimentan un gozo inmaculado. Nos llenamos de gran alegría por la felicidad de estos seres y mantenemos este sentimiento en concentración convergente por tanto tiempo como podamos.Esta meditación de dar felicidad a los demás es el método supremo para acumular méritos e incrementar nuestra mente de amor.

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